KAI despide 2025 con un mensaje de determinación: el KF-21 Boramae avanza hacia su entrada en servicio en 2026

El KF-21 Boramae. Foto: KAI
No han sido pocas las ocasiones en que hemos dado cabida en DYS al caza coreano KF-21, y queremos comenzar el año con un trabajo sobre él, esta vez a partir de un vídeo divulgativo de la compañía, y lanzado a través de su canal de YouTube.
Para los coreanos ha sido un cierre de año marcado por la perseverancia y la presión por los plazos de su ambicioso proyecto aeronáutico, y Korea Aerospace Industries (KAI), responsable del mismo, publica ese vídeo oficial del que hablamos, en el que resume el estado actual del programa KF-21 Boramae, el avión de combate de nueva generación desarrollado íntegramente con tecnología surcoreana.
Bajo el título «KAI ahora. Visita al centro de producción del KF-21. Estado de desarrollo y principales fechas previstas. Producción en serie», fue difundido el último día del año de 2025 a través, como decimos, del propio canal de YouTube de la compañía. El vídeo no sólo ofrece imágenes exclusivas del proceso de producción en Sacheon, sino que también confirma el objetivo que ha persigue toda la narrativa del programa: la entrada en operación del KF-21 en 2026. Una meta no menor que, si se cumple, supondrá un salto cualitativo en la autonomía militar de Corea del Sur, además de un gran logro tecnológico e industrial para Seúl.
Producción en marcha… pero no sin dificultades
El vídeo, grabado en las instalaciones de KAI en Sacheon, nido de producción del caza, muestra en detalle los esfuerzos del equipo industrial para mantener el calendario del proyecto, en un entorno todavía marcado por las secuelas logísticas del COVID-19 y la volatilidad del suministro global.
Park Jung-wook, jefe del equipo de gestión del proyecto de producción en serie del KF-21, ofrece una explicación clara, casi robótica, del proceso:
«El proceso de ensamblaje final del KF-21 ahora está programado para llevar aproximadamente 9 meses para la Unidad 1. Este es un proceso que comienza después de que se complete el ensamblaje estructural. En primer lugar, se lleva a cabo el proceso de instalación de cables y tubos. Luego, verificamos si los cables están instalados correctamente y, si no hay problemas, se instalan los diversos equipos Y una vez que el equipo está dotado, se supone que debe realizar su función. Toda vez que se completa la inspección funcional y se determina que no hay problemas, se aplica la pintura exterior, y ese es el proceso de ensamblaje final, pasará a la preparación para el vuelo.»
El mismo Park no disimula los retos del proceso ni la carga acumulada por años de desarrollo:
«Desde que me uní a la compañía, he desempeñado muchos trabajos. Honestamente, cuando empecé en tantos proyectos, el cronograma nunca fue sin problemas. En el caso del proyecto KF-21, el cronograma para la electrificación aún no se ha finalizado. Actualmente, en una situación donde la cadena de suministro se ha deteriorado y reducido desde el brote de coronavirus, hay leves retrasos en el suministro de partes, especialmente las importadas del extranjero.»
Consciente de los riesgos que implica cualquier desviación del calendario, el equipo ha puesto en marcha mecanismos de presión interna y control diario:
«Para cumplir con el cronograma en esa situación, tenemos una reunión stand-up donde los gerentes se reúnen frente al caza todos los días y se discuten las actuaciones. Estamos trabajando duro para preparar y realizar el rollout y proceder a los vuelos de producción en la primera mitad del próximo año (2026) con el máximo esfuerzo.»
Presentación del KF-21 Boramae. Foto: KAI
El Boramae como símbolo nacional
Más allá de los logros técnicos, el KF-21 se ha convertido en un proyecto de legitimación nacional, y es algo que parece haber calado, incluso, socialmente. En una suerte de llamamiento a la unidad entorno al proyecto, el propio Park dice:
«El proyecto KF-21 Boramae se inició con la intención de proteger la República de Corea con tecnología coreana. Este proyecto no sólo busca aumentar la rentabilidad de la compañía, sino también fortalecer las capacidades de defensa de la República de Corea. Por esa razón, es un proyecto que no solo KAI, sino también muchas compañías socias y muchas organizaciones están apoyando. Les pido a todos que nos den su apoyo para que nuestra República de Corea pueda volverse aún más fuerte a través de este proyecto.»
Y remata con una frase que resume bien el orgullo del equipo:
«KF-21, una obra que se completa perfectamente sin un solo error. La magnífica planta de producción es verdaderamente asombroso, no importa cuántas veces lo vea.»
Desde la cabina: perspectiva del piloto de pruebas
Park Ji-won, coordinador del equipo de pruebas de vuelo de ala fija y piloto principal del KF-21, completa la fotografía de fin de año con un balance desde el aire:
«Ahora estamos al final de 2025. Creo que se puede ver que el cronograma está cerca de completarse, incluyendo las pruebas de vuelo de rendimiento y las pruebas para cada uno de los ítems recibidos. El KF-21 también está programado para entrar en operación el próximo año.»
No obstante, deja entrever que el camino hasta aquí ha sido menos limpio de lo que sugieren los comunicados oficiales:
«Desde el primer vuelo hasta ahora, hemos vivido muchas dificultades que no trascendieron públicamente. Aquellos momentos no fueron fáciles, ni para mí ni para los ingenieros, ni para las agencias gubernamentales implicadas. Pero todos trabajamos codo con codo para resolver cada obstáculo. Y creo que lo conseguido es fruto del esfuerzo colectivo.»
El contraste entre las presentaciones iniciales del caza y la situación actual es evidente. Los progresos están ahí, y ahora pueden mostrarse con la seguridad de lo conseguido:
«También estuve presente en ADEX este año y pude comprobar de primera mano la reacción del público. En 2023, cuando lo presentamos, el avión seguía en fase de desarrollo y apenas podíamos mostrar nada. Ahora, sin embargo, hemos sido capaces de enseñar maniobras y prestaciones que rozan el nivel operativo. Estoy sinceramente agradecido por el apoyo y el aliento que hemos recibido. Pero esto no ha terminado. Como la Fuerza Aérea comenzará a operarlo el próximo año, aún nos queda trabajo por delante en mejoras y medidas de seguridad. Seguiremos esforzándonos con responsabilidad para garantizar que nuestros pilotos puedan volar con confianza y en las mejores condiciones posibles.
2026: la hora del Boramae
Con este vídeo, KAI no sólo cierra el año lanzando una nota de confianza razonablemente medida, sino que anticipa un 2026 crucial para la aviación de combate surcoreana. Si el KF-21 entra efectivamente en servicio, Corea del Sur consolidará su posición entre las naciones capaces de diseñar, fabricar y operar su propio caza de 4.5+ generación, con aspiraciones cercanas de 5ª. Un logro de soberanía industrial que trasciende los titulares, y que va a reconfigurar la postura defensiva regional coreana en uno de los entornos más difíciles y volátiles del planeta.
Redacción
defensayseguridad.es




Un comentario
¿Íntegramente tecnología coreana? Supongo que la bola IRST no es de Leonardo. O los motores, americanos. Y MBDA tampoco ha apoyado el desarrollo.