Modernización profunda de una plataforma probada frente a amenazas de nueva generación
El Departamento de Defensa de Estados Unidos (DoD) ha adjudicado un contrato de 2.805 millones de dólares a Boeing para que modernice los cazas F-15K Slam Eagle de la Fuerza Aérea de la República de Corea (ROKAF). La operación se llevará a cabo en el habitual marco del programa de Ventas Militares Extranjeras (FMS) y contempla la actualización integral de sistemas para mantener la relevancia operativa de estos aparatos, absolutamente necesarios dentro de la estrategia coreana en el Indo-Pacífico.
El contrato, anunciado hace sólo unos días, el 30 de enero, incluye el diseño y desarrollo de un conjunto integrado de sistemas de aviónica, sensores y capacidades de combate, con el objetivo de modernizar los F-15K operativos de la ROKAF para que respondan al nivel de exigencia de las amenazas actuales.
El acuerdo, clasificado como «undefinitized» (es decir, de alcance flexible en cuanto a costes y cronograma), combina modalidades cost-plus-fixed-fee y fixed-price incentive, lo que viene a significar, por resumir, en un contrato «no-cerrado», lo que permite adaptar el programa según evolucionen los requisitos o capacidades. De los 2.805 millones previstos, ya se han comprometido 540 millones en fondos FMS.
«Este contrato contempla el diseño y desarrollo de un conjunto integrado de sistemas para apoyar la modificación de los F-15K de la Fuerza Aérea de la República de Corea y de la Administración del Programa de Adquisición de Defensa», detalla el comunicado oficial del DoD.
Modernización profunda del F-15K Slam Eagle será un programa vital para sostener la capacidad de disuasión aérea surcoreana
El F-15K Slam Eagle, una variante específica del F-15E Strike Eagle adaptada para Corea del Sur, entró en servicio entre 2005 y 2012, con una flota inicial de 61 unidades (actualmente 59 en servicio, tras un par de bajas). Estas aeronaves están asignadas principalmente al 11th Fighter Wing, en Daegu, y han sido un activo clave en operaciones conjuntas con EE.UU. y misiones de alerta aérea frente a amenazas regionales.
La modernización contemplaría, según fuentes del sector, el radar AESA (Active Electronically Scanned Array), nuevos sistemas de guerra electrónica., integración de armamento avanzado, posiblemente incluyendo misiles aire-aire y aire-superficie de última generación, y una actualización de la aviónica y arquitectura de misión, reforzando la interoperabilidad con fuerzas aliadas.
Los trabajos se llevarán a cabo en la sede de Boeing en St. Louis, Missouri, y se espera que concluyan antes del 31 de diciembre de 2037. El contrato será ejecutado bajo la supervisión del Air Force Life Cycle Management Center, en la base aérea de Wright-Patterson, Ohio.
El objetivo del programa no es sólo mantener la relevancia táctica de los F-15K, sino también extender su vida útil más allá de 2040, en línea con la estrategia nacional de defensa de Corea del Sur, que establece una fuerza aérea tecnológicamente avanzada y plenamente interoperable con socios clave como Estados Unidos y Japón.
Con el creciente nerviosismo regional provocado permanentemente por Corea del Norte y el amenazante ascenso militar de China, la iniciativa de modernizar los F-15K forma parte de una serie de programas gestionados por la Administración del Programa de Adquisición de Defensa (DAPA) surcoreana para asegurar, cuanto sea posible, la superioridad aérea frente a amenazas actuales y de nueva generación, incluidos misiles hipersónicos y redes de defensa aérea integradas.

La mejora de los F-15K también ofrecerá una alternativa de continuidad en las capacidades frente a los retrasos y costes crecientes de nuevos programas, como el KF-21 Boramae, aún en desarrollo, y que necesitará todavía de varios años para su conclusión y puesta en marcha.
Corea del Sur necesita reforzar la columna vertebral de su aviación de combate mediante la actualización de las aeronaves existentes, sin renunciar a desarrollos propios. El F-15K modernizado seguirá siendo una de las piezas elementales del poder aéreo surcoreano en la próxima década, y su actualización es insustituible si Seúl quiere seguir disponiendo de una fuerza creíble.
Redacción
defensayseguridad.es

