El Alakran/Scorpion vuelve a escena: el Ejército de EE. UU. lo prueba en Filipinas durante Balikatan 2026. En octubre informamos de pruebas similares

Redacción
Foto 1: Benjamin Parsons.
El sistema de mortero móvil Scorpion Light de 81 mm, versión comercializada en Estados Unidos del Alakran de la española NTGS/Milanion NTGS, ha vuelto a aparecer en una evaluación operativa estadounidense, esta vez en Fort Magsaysay, Filipinas, durante el ejercicio Balikatan 2026. Según informaba ayer Dylan Malyasov, en la web especializada Defence Blog, soldados de la 25.ª División de Infantería del Ejército de EE. UU. emplearon el sistema en un ejercicio de fuego real, montado sobre un vehículo ligero tipo ISV/IUV, dentro de un entorno especialmente relevante para las operaciones expedicionarias en el Indo-Pacífico.
La noticia destaca las principales bondades que el Scorpion Light posee, como la apreciable capacidad de disparar 8 proyectiles y cambiar de posición en menos de 2 minutos, con un primer disparo en torno a los 30 segundos y la rapidez en abandonar el asentamiento poco después de completar la misión de fuego. Esta veloz secuencia responde a una necesidad muy concreta del campo de batalla actual: reducir al mínimo la exposición frente a radares de contrabatería, drones de observación y fuegos de respuesta. En otras palabras, no se trata sólo de mover un mortero sobre ruedas, sino de convertirlo en una pieza capaz de sobrevivir en un entorno donde permanecer quieto equivale, cada vez más, a ser localizado y batido.
Otro de los puntos subrayados por la información de Malyasov es la flexibilidad de integración del sistema. En Filipinas se probó sobre una plataforma derivada del Infantry Squad Vehicle, pero el Scorpion Light ya ha sido integrado en otras configuraciones ligeras, incluidas plataformas 4×4 y 6×6. A ello se suma su transportabilidad aérea, incluida la compatibilidad con el helicóptero CH-47 Chinook, una cualidad particularmente útil para unidades que operan en áreas insulares, terrenos de difícil acceso o escenarios donde el apoyo de fuego debe llegar con la primera oleada de fuerzas desplegadas.
Como se recordará, esta nueva evaluación no es la primera por parte del US Army. Mediado el otoño pasado, en DYS ya informamos sobre el sistema, que venía de ser probado en Schofield Barracks, Hawái, durante el evento Transformation in Contact 2.0, entre el 20 y el 25 de octubre de 2025, también con soldados del 2.º Batallón, 35.º Regimiento de Infantería, perteneciente a la 25.ª División. En aquella ocasión, el sistema fue evaluado en escenarios de campo también por tropas estadounidenses, montado sobre variantes del ISV-U, con el objetivo de comprobar su movilidad, rapidez de entrada en posición, capacidad de fuego y salida inmediata tras la misión.
A esa secuencia se suman las pruebas y demostraciones vinculadas al Cuerpo de Marines, entre ellas actividades de tiro real en Quantico y configuraciones sobre plataformas ligeras como el Polaris MRZR Alpha.

Foto: Benjamin Parsons
Por todo ello, puede decirse que el Alakran/Scorpion no está siendo observado por una sola comunidad de usuarios, sino por perfiles muy distintos dentro de las Fuerzas Armadas estadounidenses, desde la infantería ligera del Ejército hasta unidades vinculadas a la guerra expedicionaria y litoral de los Marines.
La lectura comienza a ser muy positiva para el mortero español, aunque conviene mantener la prudencia propia de todo proceso de evaluación militar: el Alakran, bajo la denominación Scorpion, viene en efecto acumulando un periodo prolongado y exitoso de pruebas, adaptación e integración en distintas unidades norteamericanas. Su presencia primero en Hawái, después en Filipinas, y su paso por entornos de interés para los Marines, confirman que el producto ha superado la fase de mera demostración comercial para entrar en un terreno mucho más exigente: el de la comprobación por usuarios reales, en ejercicios con fuego, bajo condiciones operativas y con plataformas ya presentes en las fuerzas estadounidenses.
Para la industria española, el caso tiene una importancia evidente, además de llamativamente desapercibida. NTGS no ha colocado en el mercado una idea prometedora, sino una solución que responde a una necesidad ya identificada por los ejércitos occidentales: fuego indirecto ligero, móvil, rápido y compatible con vehículos de alta movilidad. El valor del sistema no reside únicamente en el calibre de 81 mm, sino en la combinación de automatización, rapidez, precisión suficiente, baja huella logística y capacidad de “disparar y salir”.

Alakran evaluado en octubre por el US Army en Schofield Barracks, con otra montura, en esta ocasión, 6×6
El recorrido estadounidense del Scorpion demuestra, al menos, 3 cosas: madurez técnica, porque el sistema está siendo empleado de forma repetida en ejercicios reales; adaptabilidad, porque puede integrarse en diversas plataformas ligeras; y aceptación operativa creciente, porque ha pasado por manos de los exigentes usuarios del Ejército y del Cuerpo de Marines. No es todavía una adopción masiva ni es necesario presentarlo como tal, pero sí es una señal muy favorable para un sistema español que ha sabido encontrar una necesidad concreta y ofrecer una respuesta creíble, sencilla de entender y difícil de ignorar.
Créditos: Benjamin Parsons en Defence Blog y US Army
Redacción
defensayseguridad.es

