Corea del Sur exhibe su primer Boramae de serie
El programa aeronáutico surcoreano supera el hito más trascendental y coloca a Seúl en la cúspide tecnológica de su propia ambición


Redacción
La jornada de ayer, 25 de marzo, en Sacheon ya es, sin duda, una efeméride en el histórico aeronáutico surcoreano, y deja una imagen que vale más que las muchas notas de prensa que inundan internet desde ayer, con todo merecimiento, hay que decir. El primer KF-21 de producción ha salido de fábrica. No se trató de otro prototipo ni de otro anuncio de calendario, sino del primer aparato de serie presentado como tal por las autoridades surcoreanas y por la propia industria.
Así, lo ocurrido ayer fue la salida de fábrica de la primera unidad de producción del KF-21, lo que significa el arranque visible de la producción en masa del muy ambicioso proyecto del caza autóctono de Seúl. El programa, por fin, ha dejado atrás la fase definida sólo por prototipos y ensayos y ha entrado en la fase de fabricación para su próxima entrega a la Fuerza Aérea.
La ceremonia, como decimos, se celebró en Sacheon, en la sede de Korea Aerospace Industries (KAI), con presencia del presidente Lee Jae Myung. La Presidencia de Corea del Sur lo presentó como la salida de fábrica del KF-21 de producción número 1. En todo caso, este primer ejemplar debe pasar todavía por el proceso de comprobación de prestaciones antes de su despliegue previsto en septiembre de este mismo año.
También merece recordarse qué hay detrás de esa fotografía. Según los datos publicados por lso medios locales Yonhap y Newsis, el programa ha llegado a este punto después de trabajar con 6 prototipos, completar 955 ensayos en tierra y acumular 1.601 vuelos de prueba. No son cifras ornamentales precisamente, máxime cuando todo el esfuerzo industrial y tecnológico ha salido un solo país, que ha volcado lo mejor de su ingeniería en un aparato sin duda digno de los mayores elogios. Su desempeño, su crecimiento, su capacidad de otorgar lo que sus usuarios esperan de él, es el recorrido que tiene por delante, pero el desarrollo ya ha sido completado. Hasta ahora, ha sido la parte menos vistosa del camino que convierte, a partir de aquí, un demostrador en un avión de serie.
KAI comenzó en julio de 2024 la fabricación de los primeros 20 KF-21 del lote inicial. Lo de ayer, el hito público, material y político que confirma que esa transición ya tiene un avión completo al otro lado de la puerta de la factoría, es lo que sitúa realemnte al Boramae en el escaparate de cazas de nueva generación. No es que no lo estuviera ya, de hecho, ahí están los flirteos comerciales y colaboraciones con otros países interesados (Indonesia, Polonia, Filipinas), es que ahora es un aparato salido de fábrica, lo que concede enteros en cualquier estrategia de ventas frente a los renders de la competencia.
Entrando en lo fabril, durante la visita al área de producción, KAI explicó que está construyendo capacidad para producir más de 50 aeronaves al año y que prevé entregar en 2026 un total de 27 aparatos, entre ellos 8 KF-21 y 19 FA-50. Éso no significa que realmente se alcancen los 27 Boramae este año, o quizá sí; está por ver la verdadera capacidad final de la línea de montaje a pleno rendimiento, pero sí retrata un sistema de producción que ya se presenta con lógica de continuidad industrial y no como un simple escaparate ceremonial.
Para la ROKAF y para la industria aeronáutica surcoreana, el valor de la jornada es fácil de resumir. Ayer no celebraron otro prototipo ni otro vuelo de pruebas: se mostró el primer KF-21 de serie. En un programa de combate, ese cambio de fase, al contrario que otros que no son capaces de superar las iniciales sin zancadillearse ni apuntarse a la sien, llega, sencillamente, cuando el avión sale de la nave.
Redacción
defensyaseguridad.es


2 respuestas
Todo el mundo que puede, trata de alejarse de la dependencia de los Estados Unidos (AUKUS aparte).
Corea ya tiene F35A, pero aún así han desarrollado su propio caza, a pesar de que sus prestaciones actuales son las de un Eurofighter, incluso inferiores. Tuvieron la idea de un portaaviones para el F35B, pero acabaron rechazándola y ahora se conforman con un portadrones. Los costes seguramente que juegan un papel fundamental. La menor dependencia, también.
Hay quien habla de él como opción al F35. Lo cierto es que no es un avión con las capacidades del F35. Ni siquiera con las del Tifón. No hablemos ya del Tifón T5.
Además, una parte no pequeña de sus sistemas es americana, es decir, que no es descartable que en adjudicaciones en que el Boramae entre en conflicto con el F35 Estados Unidos pueda vetar esos sistemas para dejarle fuera de competición.
Hay que añadir que, actualmente, el Boramae ni siquiera es un caza autenticamente furtivo.
Dicho todo esto, quiero resaltar que, a día de hoy, la electrónica del Tifón parece superior y, cuando llegue el T5 lo será aún más. De hecho, tengo mis dudas de que merezca la pena avanzar en plataformas alternativas al Tifón, porque con esa versión, las capacidades furtivas «activas» y de guerra electrónica pueden suponer una más que compensación de sus limitadas capacidades furtivas pasivas (y posiblemente a menor coste).
En fin, a día de hoy me parece más interesante avanzar en las mejoras de los Tifón (en las versiones que resulte factible) hacia un estándar T5 y adquirir nuevos T5 que comprar una plataforma con las limitaciones del Boramae a dia de hoy (estoy seguro de que mejorará mucho en esos campos) y tan dependiente de tecnología americana (que se supone que deseamos evitar en lo posible).