Cuando el C-UAS no distingue uniformes: un láser del Departamento de Defensa derriba un UAS de CBP y la FAA restringe el espacio aéreo

Un sistema láser de alta energía del Departamento de Defensa de Estados Unidos (DoD) derribó el jueves 26 de febrero un dron operado por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) —dependiente del Departamento de Seguridad Nacional (DHS)— en las inmediaciones de Fort Hancock, cerca de El Paso (Texas). El episodio derivó en un cierre temporal y acotado de un sector del espacio aéreo por parte de la Administración Federal de Aviación (FAA).
Según lo informado por múltiples fuentes consultadas por congresistas y recogido por medios estadounidenses, el dron fue tratado inicialmente como una amenaza desconocida por fuerzas militares, lo que condujo al empleo de un sistema contradrón basado en láser. Posteriormente se confirmó que se trataba de una aeronave no tripulada propia de CBP, lanzada sin coordinación previa con el Pentágono. Un informe preliminar interno del DoD atribuye el desenlace a la falta de notificación por parte de CBP, circunstancia que hizo que el aparato fuese considerado un posible intruso en espacio aéreo militar.
La FAA respondió imponiendo restricciones de vuelo en la zona afectada, si bien el alcance del cierre habría sido más limitado que en un episodio anterior ocurrido dos semanas antes (principios de febrero de 2026). Entonces, el uso de un láser similar por parte de CBP contra un objeto no identificado —posteriormente descrito como un globo metálico— desembocó en la interrupción de operaciones del aeropuerto internacional de El Paso durante varios días.
En el plano político, legisladores demócratas de comités clave de Transporte e Infraestructura y Seguridad Nacional expresaron su sorpresa ante el suceso. En un comunicado conjunto, los representantes Rick Larsen, André Carson y Bennie Thompson lo presentaron como evidencia de fallos graves de coordinación interinstitucional, llegando a afirmar que “nuestras cabezas están explotando” al conocer que el DoD había derribado un dron de CBP con un sistema contradrón de “alto riesgo”.
Por su parte, el Pentágono, CBP y la FAA emitieron una declaración conjunta en la que reconocen el empleo de “autoridades de sistemas contramedidas no tripuladas” para neutralizar un “aparente dron amenazante” en espacio aéreo militar, lejos de zonas pobladas y sin aeronaves comerciales en las proximidades. No se detalló el modelo del láser utilizado; sí se apunta a tecnología prestada o compartida entre agencias en el marco de operaciones contra el narcotráfico y los drones de cárteles en la frontera sur.
Con todo, el patrón que deja el relato disponible es que se trata del segundo episodio en menos de un mes en el eje El Paso–Fort Hancock con láseres de alta energía implicados, subrayando vulnerabilidades en la coordinación entre DoD, DHS/CBP y FAA cuando se emplean sistemas anti-drón avanzados en un entorno donde lo “no identificado” puede ser, sencillamente, propio. Congresistas han reclamado una investigación exhaustiva para evitar recurrencias con impacto en la seguridad aérea civil y en la continuidad operativa de las misiones fronterizas.
Redacción
defensayseguridad.es

