El Programa de Submarinos de Patrulla Canadiense (CPSP) ha entrado en una fase crítica de maniobras diplomáticas, presión industrial y ofertas millonarias. Ottawa busca adquirir hasta 12 submarinos diésel-eléctricos con AIP, con capacidad de operar bajo el hielo ártico. El objetivo: reemplazar la desgastada y limitada flota Victoria y reforzar la presencia militar en los tres océanos que rodean el país.
Recordemos que España (Navantia) quedó fuera de la competencia en agosto pasado

Enero de 2026: Corea del Sur redobla esfuerzos
En los últimos días, Seúl ha desplegado una ofensiva diplomático-industrial sin precedentes para imponer su propuesta. Una delegación de alto nivel surcoreana, encabezada por el jefe de gabinete presidencial Kang Hoon-sik y con la participación del presidente de Hyundai Motor, Chung Eui-sun, aterrizó en Canadá para reforzar la candidatura del consorcio formado por Hanwha Ocean y HD Hyundai Heavy Industries.
La propuesta surcoreana no se limita a la plataforma submarina: incluye un ambicioso paquete de inversiones, transferencia tecnológica y beneficios industriales que busca seducir a Ottawa con cifras concretas y promesas locales.
Acuerdos estratégicos de Hanwha en Canadá
El 23 de enero, Hanwha Ocean firmó una alianza con Babcock Canada para desarrollar capacidades locales en mantenimiento y soporte, apuntando a un ecosistema industrial sostenible. Apenas 3 días después, hoy mismo, 26 de enero, sellaron un memorando vinculante (MOU) con la empresa Algoma Steel, por hasta 250 millones de dólares, para el suministro de acero canadiense. El acuerdo generaría empleo directo en la industria siderúrgica y fortalecería el contenido nacional del programa.
Según proyecciones de KPMG, citadas por Hanwha, la propuesta surcoreana podría generar hasta 200.000* puestos de trabajo-año acumulados entre 2026 y 2040, a través de un efecto multiplicador en la economía local.
Alemania no se queda atrás
Mientras tanto, Thyssenkrupp Marine Systems (TKMS) mantiene firme su posición con una oferta basada en el submarino Tipo 212CD, un diseño probado en cooperación con Noruega y optimizado para entornos árticos. Alemania plantea una inversión industrial directa de hasta 12.000 millones de dólares, apoyándose en su historial tecnológico, experiencia operacional y fiabilidad dentro de la OTAN.
Más que submarinos: una batalla económica
La competencia CPSP ha dejado de ser sólo una comparación técnica entre plataformas. Lo que está en juego es una batalla por el paquete industrial más convincente, capaz de generar empleo, inversión y transferencia de capacidades estratégicas. Corea del Sur apuesta por una campaña agresiva con implicación presidencial, mientras Alemania ofrece experiencia europea consolidada y un modelo de cooperación probado.
Decisión inminente
El valor total del programa —incluyendo adquisición y soporte durante 30 años— alcanza los 60 billones de wones surcoreanos, lo que equivale a unos 45-50 mil millones de dólares canadienses. Ottawa planea decidir en el transcurso de 2026, con la intención de firmar contrato dentro del año y evitar un vacío operativo antes de 2035, fecha en la que los submarinos Victoria habrán llegado al final de su vida útil.
La selección final tendrá un impacto directo en la capacidad de Canadá para proteger su espacio marítimo ártico, en un momento en que Rusia y China incrementan su actividad en la región. El CPSP no es solo una compra de submarinos: es una declaración sobre con quién quiere Canadá construir su defensa del siglo XXI.
*No se trata de 200.000 empleos simultáneos permanentes, sino de un impacto acumulado en empleo a lo largo de 15 años (de 2026 a 2040), incluyendo puestos directos, indirectos e inducidos.
Redacción
defensayseguridad.es

