El Secretario de la Marina de los EE.UU. advierte a la industria naval: sin trabajadores no hay Flota Dorada, y la automatización no basta

La Flota Dorada ya no es sólo una aspiración estratégica. En palabras del propio secretario de la Marina de EE. UU., John P. Phelan, el proyecto empieza a tomar cuerpo con una consigna tan directa como ineludible: mano de obra cualificada o nada.
Durante su intervención en el simposio nacional de la Surface Navy Association, Phelan fue categórico. Recalcó que el éxito de este ambicioso programa de modernización y expansión no depende de conceptos abstractos ni de hojas de ruta tecnológicas, sino del músculo humano de los astilleros.
“Los sistemas no construyen barcos. Las personas sí”, afirmó Phelan. “Una cuarta parte de la fuerza laboral de los astilleros podrá jubilarse en un plazo de cinco años. Durante la próxima década, los constructores navales y proveedores necesitarán contratar a unos 250.000 trabajadores cualificados para satisfacer la demanda. Esto implica programas de aprendizaje, formación profesional, desarrollo acelerado de líneas de producción y colaboraciones con las comunidades locales. También implica pagar salarios justos… calendarios de construcción consistentes para que los trabajadores de los astilleros puedan desarrollar una carrera profesional a lo largo de toda la vida. La IA y la automatización no reemplazan a la fuerza laboral”.
El mensaje no deja lugar a equívocos: la reconstrucción de la base industrial naval norteamericana se convierte, ahora sí, en piedra angular del plan, a la par que la introducción de nuevas capacidades navales como el recién anunciado programa de acorazados clase Trump o la fragata FF(X). Pero nada de eso será posible si no se garantiza una fuerza laboral sostenible en el tiempo.
Phelan también vinculó directamente esta prioridad con un cambio de cultura institucional dentro del Departamento de la Marina. “Se trata de nuestra cultura”, remarcó, anticipando una transformación que quiere ir más allá de buques y presupuestos.
Con este discurso, el jefe civil de la Armada quiere colocar en primer plano un elemento clave del ideario de la Flota Dorada: la necesidad de reconstruir no sólo barcos, sino también las condiciones que hacen posible su existencia, lo que abarca todo un ecosistema naval que, a juicio de Washington, ha languidecido durante décadas mientras, al otro lado del orbe, China echaba toda la leña en el fuego y construía, y construye aún, una poderosa flota con que rivalizar, cuando menos, en el Indo-Pacífico con la US Navy.
Fuente original: Shelbourne, M. y LaGrone, S. (2026). “SECNAV: Shipbuilders Need to Hire 250K Over Next Decade for ‘Golden Fleet’”. USNI News, 13 de enero de 2026. usni.org
Redacción
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