Oslo ordena 2 unidades adicionales Tipo 212CD a ThyssenKrupp Marine Systems

Tipo 212CD de TKMS
El compromiso de los vecinos del Norte de Europa con la defensa de las aguas de la Alianza está viviendo un tiempo de fervor adquisitivo, así, Noruega que venía de confirmar la adquisición de las Type 26 británicas para su Marina de guerra, anuncia que aumentará un 50% su flota de submarinos, promocionando su disuasión en el Atlántico Norte. El gobierno noruego ha activado la opción contractual para la adquisición de 2 submarinos adicionales de la clase Tipo 212CD, fabricados por la empresa alemana ThyssenKrupp Marine Systems (TKMS). Este anuncio, realizado durante la reunión semanal del Consejo de Reyes en Oslo, eleva la futura flota submarina de la Armada Real Noruega a 6 unidades, lo que aumentará significativamente su capacidad operativa en regiones críticas como el Ártico y el mar de Barents.
El anuncio oficial del gobierno noruego
El Ministerio de Defensa de Noruega (Forsvarsdepartementet), a través del portal oficial Regjeringen.no, confirmó la decisión en un comunicado emitido el viernes 5 de diciembre. El ministro de Defensa, Tore O. Sandvik, destacó la importancia de esta expansión en el contexto de un entorno de seguridad volátil.
“Los submarinos representan un pilar fundamental de nuestra defensa soberana. En tiempos de tensiones geopolíticas crecientes, esta inversión asegura que Noruega pueda proteger sus aguas territoriales y contribuir de manera efectiva a la OTAN”, declaró Sandvik en el texto oficial.
De acuerdo con el comunicado gubernamental, la orden se basa en el acuerdo marco germano-noruego firmado en julio de 2021, que preveía inicialmente 4 submarinos para Noruega y 2 para Alemania. La activación de la opción para las 2 unidades adicionales fue aprobada por el Parlamento noruego (Stortinget) en junio de 2024, tras evaluaciones exhaustivas de necesidades operativas.
El costo total estimado para las 6 unidades supera los 100.000 millones de coronas noruegas (aproximadamente 8.500 millones de euros), incluyendo inflación, contingencias y una inversión adicional en una segunda línea de producción en los astilleros de Kiel, Alemania.
El gobierno enfatiza que esta adquisición no solo modernizará la flota actual de la clase Ula –que data de los años 80–, sino que también impulsará la industria de defensa noruega mediante transferencias tecnológicas y cooperación en mantenimiento.
“Estamos invirtiendo en soberanía tecnológica, asegurando que nuestras fuerzas armadas cuenten con plataformas de vanguardia para operaciones sigilosas y de largo alcance”, añade el documento oficial, que también menciona lecciones aprendidas de conflictos recientes, como la guerra en Ucrania, para priorizar la movilidad y la interoperabilidad.
La perspectiva de ThyssenKrupp Marine Systems: compromiso con la colaboración estratégica
ThyssenKrupp Marine Systems, el constructor naval alemán especializado en submarinos convencionales, emitió un comunicado paralelo en su sitio web oficial (tkms.de), celebrando la decisión noruega como un «hito en la asociación estratégica entre Alemania y Noruega«. El CEO de TKMS, Dr. Rolf Bartsch, subrayó:
“Estamos orgullosos de contribuir a la seguridad marítima de Europa del Norte con nuestra tecnología probada. Los submarinos Tipo 212CD, con su propulsión AIP (Air-Independent Propulsion), representan lo mejor en diseño sigiloso y eficiencia, adaptados específicamente a las condiciones árticas”.
Según el anuncio de TKMS, las 2 primeras unidades noruegas ya están en fase avanzada de construcción en los astilleros de Kiel, con entregas previstas para 2029 y 2030. Las adicionales acelerarán el cronograma gracias a la nueva línea de producción, financiada en parte por Noruega, lo que podría reducir el tiempo de entrega en hasta un 20 %.
La empresa destacó las innovaciones de los sumergibles, como los sistemas de baterías de litio de última generación y sensores integrados para detección submarina, desarrollados en colaboración con expertos noruegos del Instituto de Defensa Noruego (FFI).
TKMS también resalta, como es habitual en este tipo de acuerdos, el impacto económico: el programa generará miles de empleos en Alemania y Noruega, fomentando la transferencia de conocimiento en áreas como la ciberseguridad naval y la sostenibilidad ambiental.
“Este proyecto no es solo una transacción; es una alianza para la paz y la estabilidad en el flanco norte de la OTAN”, concluye el comunicado de la empresa.
El Ministerio de Defensa detalla que los Tipo 212CD permitirán a la armada noruega patrullar simultáneamente múltiples teatros, desde el mar de Noruega hasta el Ártico, con capacidades para operaciones de hasta 18 días sin emerger a superficie.
Por su parte, TKMS enfatiza la interoperabilidad con aliados OTAN, asegurando que los submarinos se integren perfectamente con sistemas existentes como los del Reino Unido y Alemania. Ambos comunicados coinciden en la necesidad de una defensa proactiva: Noruega asume su rol como «centinela» del Atlántico Norte, mientras TKMS se posiciona como socio clave en la industrialización europea de la defensa.
A la espera de algo parecido en España
No está de más volver a cuestionarse cuándo se confirmará por parte de España la concreción del encargo de 2 unidades más de la serie S-80+ para la Armada. Es de dominio público que muchos analistas dan por descontada la construcción de esas 2 unidades, que se sumarían a las 4 previstas (2 en el agua); pero no es menos cierto que hay quienes argumentan que la extensión de la serie podría descartarse en favor de la evolución de un nuevo submarino, el S-90, algo que, si bien puede ser cierto, alargaría varios años más la disponibilidad de sólo las 4 unidades S-80+. Sea como fuere, esperamos ver pronto una decisión que confirme el aumento de la flota del Arma Submarina de la Armada y que arroje números más en consonancia con las responsabilidades de la Institución naval y con la realidad de los escenarios presentes, y futuros, que debe afrontar.
Redacción
defensayseguridad.es

