El cañón de 50 mm Bushmaster XM913 que afianzará la letalidad del XM30 del US Army, substituto del Bradley

Día de Santa Bárbara, patrona de la Artillería
El programa XM30 del Ejército de Estados Unidos —heredero designado del M2 Bradley y su medio siglo de servicio— marca hoy un punto de inflexión técnico con la confirmación oficial del pedido inicial de 16 cañones Bushmaster XM913 de 50×228 mm, fabricados por Northrop Grumman. Lo publica esta mañana el veterano analista Christopher F. Foss en Shephard Media, en una lectura obligada para cualquier profesional vinculado al desarrollo de sistemas de combate terrestres.
Estos 16 ejemplares serán destinados a los 2 finalistas del programa XM30: General Dynamics Land Systems, con su Griffin III, y Rheinmetall American Vehicles, con el Lynx KF41. Cada equipo deberá integrar el nuevo sistema de armas en sus prototipos funcionales antes de mediados de 2026, como parte de la siguiente fase de validación tecnológica.
¿Qué cambia con el XM913?
Prácticamente todo. Este nuevo cañón representa una ruptura generacional respecto al M242 de 25 mm, montado en los Bradley desde los años 80. En lugar de una mejora incremental, el Ejército apuesta por un cambio de calibre y capacidades, adaptado al tipo de amenazas que encuentra en campos de batalla urbanos, complejos y saturados de sensores.
Entre los datos más relevantes que expone Foss:
- El XM913 utiliza munición de 50 mm desarrollada específicamente por General Dynamics Ordnance and Tactical Systems:
- XM1204 HE-AB, alto explosivo con espoleta programable en 3 modos: impacto directo, impacto retardado y detonación aérea sobre el blanco (ideal contra infantería en posiciones cubiertas).
- XM1203 APFSDS-T, con penetrador de uranio convencional (no empobrecido), diseñado para perforar blindajes de vehículos modernos.
- El cañón pesa 314 kg, requiere apenas 3,5 hp de potencia eléctrica y es plenamente estabilizado, lo que permite su uso en torretas remotas (RCT) sin comprometer movilidad ni precisión.
- Aunque el XM30 tendrá menos proyectiles disponibles que un Bradley, Northrop Grumman sostiene que la letalidad individual por disparo compensa ampliamente esa reducción: “Se necesitará menos munición para neutralizar cada objetivo”.

Candidatos en liza: General Dynamics Land Systems, con su Griffin III, y Rheinmetall American Vehicles, con el Lynx KF41
Un linaje probado, una apuesta a futuro
El XM913 es una evolución directa del Bushmaster III de 35 mm, ya en servicio en el CV90 de varias fuerzas armadas europeas, y comparte arquitectura con el XM813/MK44S de 30 mm, que equipa al Stryker, al ACV-30 del USMC y a blindados en servicio en Noruega, Australia, Polonia o España, entre otros.
La modularidad del diseño —una de las claves del éxito de la familia Bushmaster— permite adaptar configuraciones al cliente final. En palabras de la propia empresa:
«Todas las variantes del cañón de 30 x 173 mm se pueden configurar para satisfacer los requisitos del cliente«, lo que sugiere que el XM913 podría ofrecerse a aliados y socios en un futuro cercano, una vez madure el programa XM30.
¿Una ventaja táctica real?
Con el cambio de calibre y la llegada de munición de espoleta programable, el Ejército de EE. UU. se posiciona para recuperar la iniciativa en el combate de corto-medio alcance frente a plataformas fuertemente protegidas o bien atrincheradas. Esto es especialmente importante ante doctrinas rusas o chinas que priorizan el uso de blindaje reactivo, defensas activas y entornos urbanos como factor multiplicador.
El XM913 proporciona al tirador un sistema más flexible, más preciso y más destructivo, con menores necesidades logísticas y alta integración con sensores avanzados. Será decisivo para convertir al XM30 en un sistema de armas adaptado al conflicto del siglo XXI.
Lectura completa del artículo original de Christopher F. Foss: Lea el artículo completo aquí
¡Feliz día de Santa Bárbara a todos los artilleros!
Créditos: Northdrop Grumman
Redacción
defensayseguridad.es

