La MLU de las fragatas F-100 y las modernizaciones de los LPD Galicia y Castilla. APROBADOS LOS PRÉSTAMOS A NAVANTIA

El Galicia. L-51. Foto: Armada
«REAL DECRETO por el que se establecen las normas reguladoras de la concesión directa de préstamos a la empresa Navantia, S.A., S.M.E., para el desarrollo industrial de programas especiales de modernización en el ámbito naval«. Así rezaba ayer mismo el BOE.
La Armada espera la continuidad de los pasos del programa de modernización de sus unidades para sostener y reforzar las capacidades navales en los próximos años. Hablamos ahora de 2 de los programas más significativos, que son son la media vida (MLU -Mid Life Upgrade-, por sus siglas en inglés) de las fragatas F-100 (clase Álvaro de Bazán) y la actualización de los buques anfibios tipo LPD, los Galicia (L-51) y Castilla (L-52). A continuación, resumimos su alcance técnico, presupuestos implicados y calendario, conforme al BOE reciente y a referencias especializadas.
Fragatas F-100: modernización de media vida («MLU»)
Como ya apuntamos hace mes y medio en defensayseguridad.es (DYS), el programa de modernización integral de las 5 fragatas F-100 contempla varadas en dique seco de 16 meses cada unidad, para acometer intervenciones profundas en plataforma, sistemas de combate, armamento, sensores, comunicaciones e infraestructuras internas.
El BOE, a través del Real Decreto que regulará la concesión directa de préstamos a Navantia para programas especiales de modernización naval, incorpora a la F-100 entre los PEM (Programas Especiales de Modernización). Industria adelantará 1.280 millones de euros entre 2025 y 2031 para su modernización; se estima que el coste total del programa estará alrededor de 2.000 millones de euros, que serán asumidos finalmente por el presupuesto de Defensa.
Dentro de los primeros hitos ya aprobados se encuentra una partida de casi 14 millones de euros destinada a actualizar el procesador del radar SPY de los 5 buques, el componente esencial del sistema de combate AEGIS. Con esta mejora, se pretende no sólo mantener, sino fortalecer la eficacia antisuperficie, antiaérea y antimisil de estas fragatas.
El objetivo último de la modernización es alargar la vida operativa de las F-100 al menos otras dos décadas, pero lo realmente trascendente no es la extensión de la vida útil, sino que el remanente de años que sigan operando sean óptimos, con todos sus recursos tecnológicos tan al día como permita el presupuesto y la tecnología, garantizando así su operatividad hasta bien entrados los años 2040. Las nuevas tecnologías de combate, de gestión de la información, comunicaciones y guerra antisubmarina, además de mejorar de sostenibilidad de los equipos, deberían reducir los costes de operación, susceptibles siempre de crecer cuando los sistemas entran en años.
LPD Galicia (L-51) y Castilla (L-52): actualización/revitalización
Los 2 buques anfibios LPD de la clase Galicia, Galicia y Castilla, son la porción central de la capacidad de proyección anfibia de la Armada. Su modernización responde a la necesidad de mantenerlos operativos con las mayores garantías posibles de adecuación a los tiempos presentes.
En este caso, será Industria (el Mº) el que adelantará 240 millones de euros para la actualización de estos buques entre 2025 y 2031. Este importe corresponde a la financiación anticipada que se canaliza hasta Navantia para iniciar los trabajos del programa de modernización; no obstante, el coste total será mayor, aunque hasta ahora no se ha hecho público un número definitivo.
El alcance de la modernización de los LPD incluirá los siguientes elementos:
-Actualización del sistema de combate, con nuevas capacidades de mando, control, y mejor integración de sensores y comunicaciones.
-Modernización de las comunicaciones y de los enlaces de datos, para adaptarse a estándares modernos.
-Mejora de los sistemas de embarque/desembarque anfibio, tanto de embarcaciones ligeras como de aeronaves.
-Posible reacondicionamiento de la propulsión, mantenimiento estructural, actualizaciones de plataformas auxiliares y mejoras logísticas internas.
El calendario previsto sitúa la ejecución de estos trabajos de modernización de los LPD en el horizonte intermedio del plan PEM, con completamiento posible hacia 2027-2030, conforme al ritmo de financiación adelantada y fases de diseño y ejecución; aunque todo estará supeditado, como es natural, a los tiempos que marque el desarrollo normal de los trabajos.

La Colón, F-105. Foto: EMAD
Ambos programas forman parte de los conocidos 31 PEM (Planes Especiales de Modernización) incluidos en el nuevo Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa, regulado, a su vez, por el reciente Real Decreto (los archiconocidos 10.000 millones para Defensa). Su importancia trasciende lo puramente militar, o debería, pues implican una fuerte carga tecnológica, que en ocasiones podrá resultar desafiante; un componente industrial de especial gravedad y, como es natural en estos programas, una lectura en términos de empleo para los astilleros. Los adelantos de financiación desde Industria se han contemplado justamente para permitir que estos programas arranquen cuanto antes, incluso mientras las anualidades presupuestarias de Defensa sigan su curso y, todavía, en completa y prolongada ausencia de Presupuestos Grales. del Estado, lo que siempre, pese a todo, aportará un plus de incertidumbre -preferimos no insistir por el momento en nuestro caballo de batalla: la LOFIDE (Ley Orgánica de Financiación de la Defensa), porque está fuera de toda duda que ni se dan las circunstancias, ni la voluntad política para ella-.
Por resumir: el BOE de ayer consagra ya legalmente los mecanismos para los préstamos directos a Navantia que permitirán poner en marcha estos programas. La modernización de las fragatas F-100 y la actualización de los LPD Galicia y Castilla son 2 pilares esenciales. Con unos montos adelantados de cierta entidad (1.280 millones para las F-100, 240 millones para los LPD) y estimaciones que duplican en algunos casos la financiación adelantada, estos proyectos deberán asegurar que la Armada mantenga, reponga y obtenga capacidades navales robustas, modernas y operativamente válidas para las próximas décadas.
Esperamos muy sinceramente que ambas empresas logren sus objetivos y la Armada consiga -en el caso de las F-100- por fin, disponer de 2 series de escoltas absolutamente válidas, operativas, eficaces y letales a un tiempo. En cuanto a los LPD, confiamos que puedan desempeñar durante otros 2 decenios también sus singladuras. Pero, sobre todo, queremos creer que, esta vez sí, los sucesores de ambas series de navíos se diseñarán, encargarán, construirán y botarán antes de que sus antecesores sean dados de baja.
Jorge Estévez-Bujez
defensayseguridad.es


Un comentario
Creo que tanto un proyecto como el otro necesitan si o si ( está aprobado en los 31 programas especiales) la defensa de punto y tenemos 4 opciones :
1. Sea Ram ( lo más caro y eficaz)
2. Rc2 y Rc4 ( de mbda con mistral III).
3. Millenium ( ya integrado en scomba y con experiencia por Navantia)
4. Afuste ciws de Escribano..
Evidentemente por número de misiles y capacidades el Sea Ram es el mejor pero a mí me da que la armada ( que ya descartó el sistema ) se va a comer algo de Escribano o/con algún Rc2/4 de mbda.y a día de hoy los montajes de Mbda son meros prototipos con entrega del Rc4 para 2027.Imaginate el montaje ciws de escribano…..2030? Y si sale o como sale
Y a día de hoy